Archivo del 1 de septiembre de 2009
Atención: no estoy seguro de si la columna siguiente puede ser catalogada como humor, pero sí es bastante negro. Levanto un gran cartel de ironía, si a usted le parece que con el cartel no va a alcanzar, por favor, avance al siguiente post no sin antes meter un clic en la publicidad del costado.
Era un día como cualquier otro en la fábrica de championes. Cada uno hacía su trabajo como mejor sabía, es decir, el esclavo hacía los championes y lo demás nos reíamos y lo puteabamos.
En eso empieza a joder con que no ve bien, y yo le dije a andruqui:
- estos esclavos ya no saben que hacer para no laburar. ¿Te acordás el que estaba antes cuando se puso a joder con que le dolía el estómago?
- si, pero algo de razón tenía, le explotó el apéndice acá mismo.
- se, yo que sé, pero no te la vas a jugar a que cada vez que joden con algo no es una escusa para no laburar.
Justo en ese momento vimos que se había cosido un champión a la mano, y ni bien anotamos el champión en una planilla para hacerle el correspondiente descuento, fui y lo revisé un cacho, desde mi rol de médico de la empresa. Estoy al día con house, lo que me parece una formación más que suficiente para practicar la medicina. Por la serie antes mencionada yo sabía dos cosas: no era lupus, y el hijo de puta me estaba mintiendo en algo.
Lo exáminé y le indiqué un tratamiento acorde:
- pisá fuerte y no jodas.
le dije. En una pidió para ir al baño y lo encontramos meando en su propio loquer (lo escribo como quiera, es MI post) (por loquer me refiero a un cajón de frutas en el piso) (sí señoras y señores, no uno ni dos, sino tres paréntesis consecutivos sin texto en el medio, un ángel muere cada vez que alguien hace cosas como esta) (ñaca ñaca). Ahí nos dimos cuenta de que capaz que seguía jodido y, luego de anotar en la planilla de los descuentos el costo del cajón de frutas lo llevamos al médico.
El pibe tiene cobertura médica, y lo llevamos al mejor doctor que podía pagar con la misma.

- es un virus
dijo él, y le recetó pisar fuerte. No nos pareció razonable, ya que era el tratamiento que venía siguiendo sin mejorías (me parece que se dice mejoras, pero suena mejor “mejorías”). Para este momento mister magoo tenía vista de lince (no tengo ni idea de como es la vista de lince, pero es una expresión) comparado con el esclavo, así que lo llevamos a un doctor como la gente:

doy unos segundos para los aplausos… de pie por favor … ahora si:
Luego de unos exámenes bastante jodidos, un agujero en el cráneo entre otros, nos dijo lo que siempre temimos: es autoinmune. Le recetó unas pastelas que si las mesclás con vino pegan lindo, y nos fuimos.
<chiste para ocho> El tratamiento no avanzaba, y nos pareció ver por momentos al esclavo probándose un traje rojo y pidiéndonos que lo llamáramos el hombre sin miedo. En ese momento le di la mala noticia, Disney compró Marvel, probablemente la próxima aventura del hombre sin miedo fuera contra tribilín</chiste para ocho> Eso derivó en un bajón depresivo del esclavo, que a su vez redundó (siempre quise usar las palabras derivó y redundó antes de un punto) en números rojos para la fabrica de championes. Alvarito se integró (ahora “derivó” e “integró” en el mismo párrafo, soy un as) a la discusión proponiéndonos pasarlo de peón a encargado de planta, y así lo hicimos.
Sus funciones pasaron a ser las de controlar la calidad, mientras que alvarito pasó a ser esclavo (por gil, nadie lo invitó a la discusión). El-anteriormente-esclavo-pero-ahora-encargado (de aquí en mas “esclavo”) manoseaba un cacho los championes y te decía si estaban encarando o no. En un momento dado sus otros sentidos se desarrollaron tanto que con el olor de los championes te decía el color de los mismos. Ni se imaginan la serie de sustancias que empezamos a colocar dentro de los championes para comprobar sus poderes, y un poco para reirnos de él también.
Un buen día empezó a ver un poco mejor, el tratamiento daba resultado, pero un nuevo mal lo aquejaba (clap, clap, clap, reite de jamlet): un intenso pitido en el oído. Como en estos años de trabajo nos sentimos un poco amigos (un poco, no demasiado) hablé con andruqui sobre lo mejor para el esclavo:
- che, y si le cortamos una oreja y le decimos que pinte.
- se, yo que sé, mirá que el último que hizo eso no vio un mango. Recién cuando se murió empezó a hacer algún mango.
- bueno… que me estás proponiendo… no sé… me parece un cacho mucho… que parezca un accidente por lo menos.
Los sentidos que había desarrollado en sus momentos de casi ceguera le permitieron darse cuanta que la mano venía jodida cuando me acerqué a él con la cuchilla, por lo que alcanzó a correr, y corrió, y corrió… hasta que apoyó el pie con firmeza sobre una madera podrida y la quebró. El universo se confundió un poco, no estábamos seguros de que la madera estuviera realmente podrida, por lo que empezó a cobrar vida una nueva hipótesis: el esclavo había pisado realmente fuerte. Fuerte como nunca nadie antes. Una luz bajó del cielo directamente sobre él y volvió a ser el de siempre, inaugurando este nuevo ciclo con su frase característica:
- la puta madre loco, es lunes recién.
Estaba curado. Bienvenido esclavo, te estábamos extrañando.
PD: Alvarito, estás despedido.
Saludos
Damián
Les dejamos la columna de actualidad del día de hoy, martes 1 de setiembre de 2009.
Los principales temas de la columna:
- Darwin desdipe nuevamente a José por cortarle el teléfono.
- Campaña del MPP y preservativos donados por el MSP.
- Informe sobre los hombres y sus visitas al médico.
- Censura sobre el final de la columna, tema dedicado a los jóvenes de la 609.
Bajar la columna de Rapidshare.
Saludos,
El equipo.
